¿Contractura o rotura fibrilar?


Durante la realización de la práctica deportiva habitual, se puede notar un pinchazo muy específico a nivel muscular y esa sensación, desagradable e incómoda, la mayoría de veces, nos impide poder continuar.

Este pinchazo es un síntoma de que el músculo, fatigado la mayoría de veces, ha sufrido un

percance; este síntoma suele significar una contractura muscular o una rotura fibrilar. En muchas ocasiones, por su parecido en cuanto a sensación se suele confundir; en este artículo, trataremos de diferenciarlas, prevenirlas y tratarlas.

Contractura Muscular

La contractura muscular es la contracción involuntaria del músculo y que permanece en el tiempo generando dolor, inflamación y dificultad para mover la zona afectada. Suele generar tras realizar un gran esfuerzo de manera inadecuada.

Rotura fibrilar

Las roturas fibrilares suelen producirse tras una distensión abrupta y excesiva del músculo, lo que genera en consecuencia una ruptura de sus fibras, generando dolor e impotencia funcional. Su gravedad dependerá de la extensión de las rupturas de las fibras en el músculo.

¿Cómo diferenciar si has sufrido una rotura o solo es una contractura?

En un primer momento, al notar un pinchazo, se debe parar y automáticamente poner hielo, a las 48 horas (antes habrá mucha rigidez e hinchazón y el diagnóstico no será preciso) acudir a un fisioterapeuta para que pueda realizar un diagnóstico correcto.

La manera más efectiva, evidentemente la más cara, es la realización de pruebas complementarias como una Ecografía o una Resonancia Magnética; pero muchos fisioterapeutas ( y muchos pacientes), no pueden acceder a dichas pruebas por ello optamos en la mayoría de los casos a la realización de pruebas diagnosticas: como el estiramiento, la contracción isométrica y excéntrica y sin lugar a duda la palpación y valoración. Visualmente, si la fibra es muy superficial, en la contractura se verá un bulto y en la rotura nada (o incluso un hueco).

Tiempo de recuperación de contracturas y roturas musculares

En un deportista, el tiempo de recuperación o de “descanso forzado”, es una de las preguntas más frecuentes en consulta; como todo, hay un protocolo a seguir con los consiguientes plazos de tiempo, pero siempre varían dependiendo, primero del grado de lesión y después de la tipología del paciente (edad, sexo, hábitos de vida, genética del paciente…). Eso sí, en una contractura el tiempo de recuperación es sensiblemente inferior, con una sesión (o un par) de fisioterapia, entre 5- 10 días ya se ha de estar entrenando al mismo nivel que antes, mientras que en una rotura, la cicatrización oscilará en un 1cm por semana, por lo tanto el número de centímetros nos marcará el tiempo de cicatrización, no el de recuperación, pues si la rotura es de más de 3-4 centímetros hemos de añadir entre 1 o 3 semanas, para poner a punto la musculatura.

Tratamiento y prevención de ambas

En cualquiera de los dos casos, la visita al fisioterapeuta es obligatoria, primero para el diagnóstico, y después para el tratamiento, es muy importante tanto el tratamiento de contracturas como el tratamiento regenerador en roturas y un empuje hacia una buena cicatrización.

Hay diferentes medios para prevenir este tipo de lesiones (Pilates, trabajo específico, propiocepción, dieta…), pero lo más sencillo, efectivo, rápido y económico es la combinación entre estos tres factores: un buen calentamiento previo, unos correctos estiramientos después y visitar al fisioterapeuta cada 1 o 2 meses para poner el cuerpo a punto.

Resumen
  • La contractura muscular se trata de una lesión leve mientras que una rotura fibrilar se trata de una lesión severa.

  • Para diferenciar entre ambas será un estiramiento excentrico: si se trata de una contractura el dolor disminuirá y el músculo se relajará, mientras que en el caso de la rotura fibrilar el dolor se volverá intenso e insoportable.

  • En cuanto al tiempo de descanso, en el caso de la contractura muscular es mucho menor (5-10 días), mientras que en la rotura fibrilar el tiempo será de 1-3 semanas.

  • Ambas lesiones pueden ser totalmente previsibles.

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